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El sensacional origen de los Hot Rods

Hoy en día se considera Hot Rod a aquel automóvil construido antes de 1948, que ha sido modificado para aumentar la potencia de su motor, reducir el peso de la carrocería y mejorar la suspensión, con objeto de ¡hacer que corra!!!

En esta sección vamos a revisar el origen de estos estrafalarios y atractivos automóviles, para comprender de mejor forma el por qué de su apariencia.

Al terminar la Segunda Guerra Mundial, los norteamericanos se encontraron con un parque automotor viejo (década de los 30). Desde los inicios de la gran guerra las fábricas de autos habían dedicado sus esfuerzos casi exclusivamente a la producción de vehículos militares por lo que lo conocido no daba respuestas inmediatas a al gusto de las nuevas modas.

Por esta razón, muchos se dedicaron a re acondicionar y potenciar sus viejos autos.

Junto con lo anterior, también después de este gran conflicto mundial quedaron muchos pequeños aeropuertos militares en todo el país que fueron abandonadas o muy raramente utilizados que eran aptos de utilizar con los fines que habían sido construidos. Fue entonces  cuando sus pistas de despegue y aterrizaje comenzaron a ser utilizadas para estas competencias de velocidad.

En sus orígenes Hot Rod se identificaba generalmente con la “white trash”, un término peyorativo que identificaba jóvenes blancos de clase baja. Pero este fenómeno no era exclusividad de las 4 ruedas, del mismo modo se desarrolló también en el mundo de las motocicletas, que gozaba de incluso peor fama. No era nada raro presenciar continuos “piques” en carreras de semáforo a semáforo y la prensa se hacía eco de los continuos accidentes provocados por rodders.

No obstante, al ser éste un fenómeno propiamente social, también experimenta transformaciones en la misma medida que lo hace ésta. A finales de los 40, proliferan talleres especializados en este tipo de trabajos. Termina la guerra y con ello el racionamiento de combustible, los veteranos regresan con más conocimientos mecánicos que con los que se fueron y ya en el comienzo de la década de los 50 se legalizan las drag strips (pista de dragsters) bajo reglamentación, intentando evitar las numerosas muertes de rodders que se producían en competiciones clandestinas.  Estos jóvenes vestían chaquetas de cuero, vaqueros y escuchaban Rock & Roll en sus Mercury, algo que ponía los pelos de punta a la tradicional sociedad americana.

Como las carreras de Hot Rod se fueron volviendo cada vez más populares surgieron, nacieron las revistas y asociaciones. Y, como algunos de estos autos competían en las calles  surgió la necesidad de una organización para promover la seguridad.

Así fue como nació, en 1951  la National Hot Rod Association (NHRA) y comenzaron a regular las carreras en las calles y en las pistas. Crearon reglas basadas en la seguridad y el entretenimiento, y permitió que cualquier Hot Rod  de cualquier categoría compitiera.

En 1955, la NHRA organizó el primer campeonato de hot rodding.

Desde entonces, las categorías y las clases de los vehículos que fueron entrando en el amplio ámbito de los hot rods se han venido multiplicando.

En Chile, existe a lo menos un par de agrupaciones denominadas Hot Rod Chile y Ratas Hot Rod Chile que buscan acercar a la gente interesada en esta disciplina o arte o simplemente el amor por los fierros , para la realización de transformaciones y proyectos con este tipo de automóviles.

Dos cultores del Rat Rod, que han trascendido los límites de la Patagonia con su trabajo en los fierros, son el exponente de Punta Arenas (Chile) Marcelo Bahamondes y el mecánico de Río Grande (Argentina) Mendo Zeballos.

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